domingo, 18 de septiembre de 2016

ISIS FLAMA ARDIENTE

Desde hace un tiempo vengo observando como muchas personas comparten su devoción por las diosas Isis y Hékate. Esto me llamó mucho la atención porque no soy de mezclar dioses y/o panteones, y esto me hizo sentir bastante frustrada... hasta que un buen día en una meditación la diosa Isis se transformó en la diosa Hékate. Así que mi confusión fue en aumento, hasta que un buen día fui invitada a una ceremonia a Hékate de manos de Sorita deste; y a partir de ese momento las dudas se fueron despejando.

Releyendo el libro "La Magia de Isis" de Isadora Forrest, encontré que uno de los epítetos de Isis es la "flama ardiente". Aunque, Isis es la diosa de las mil caras, de los mil nombres, nunca pensé que ella también fuera una portadora de antorchas; y poco a poco fui comprendiendo en el proceso personal que me encontré, y que quizás aún me encuentro. Si seguís mi canal de youtube Arabela Jade, subí un vídeo hace bastante tiempo donde exponía que dejaba de lado a la diosa Isis y me centraba en otros derroteros. Hoy en día, pienso que era un paso necesario para poder encontrarme donde estoy ahora.

Isis es una diosa mistérica, iniciática y esotérica ante todo, por mucho que tenga otros atributos no debemos de olvidar esto. Ella es todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que será.  Isis posee el velo de los misterios y solo algunos iniciados lo descorren levemente. Isis tiene una parte oscura, negra y aunque algunos piense que el término "Isis negra" fue una invención de Dion Fortune, es bien cierto que Isis en sus orígenes fue una diosa primigénia, y también tiene una parte oscura al igual que todos los seres humanos. Por tanto tenemos que abrazar, aceptar e itegrar esa oscuridad y para ello es necesario iniciar un viaje hacia nuestra oscuridad interna, un viaje hacia el inframundo, donde enfrentarnos a nuestros demonios personales. Y yo me pregunto ¿es malo autodescubrir lo más oscuro de nuestro ser? Al fin y al cabo, la luz y la oscuridad van cogidas de la mano, y ambas se necesitan y son duales. Y si releemos la mitología (cosa que siempre recomiendo) veremos como Isis hizo lo que tuvo que hacer para obtener lo que quería; como por ejemplo envenenar al dios Ra para obtener su nombre secreto, disfrazarse de anciana para poder cruzar a la reunión que se estaba llevando acabo para decidir quien sería el sucesor de Egipto, si Seth u Horus.


Desde mi experiencia personal, creo que hay dos formas de vivir el paganismo, uno desde el sendero de la mano derecha (al que estamos acostumbrados) y otro desde el sendero de la mano izquierda (que creo que es bastante raro). Debido donde me encuentro viviendo, conozco a personas de todo tipo y creencias. Y me choca bastante como en general, se quedan con la Diosa como amor puro y absoluto, quitando, negando y casi descuartizando, el concepto de la Diosa (cosa que respeto pero no comparto). La Diosa, es luz y oscuridad. Y sobre todo las diosas iniciáticas, que nos guián con su luz por este proceso interior, para aceptar la oscuridad y recorrer ese camino hacia abajo para cruzar el desierto del Daath.

Aún recuerdo con sorpresa y sobretodo con mucho cariño, en un "embodyment" donde el mensaje de la diosa fue "me encanta como eres, lo salvaje que eres y te doy vía libre para hacer la magia como quieras y cuando quieras" cosa que sorprendió bastante al personal. Y automaticamente, pensé en las cosas que tuvo que hacer Isis para conseguir lo que quería... ¿esto es malo? Creo que en todos los caminos de la vida, tenemos que ser consecuente con lo que hacemos, pero sobre todo tenemos que aceptarnos como somos y fluir con ello. Otros comentarios que he ido escuchando, y que sinceramente me han hecho partirme de risa fue "Eres una hermana oscura (refieriendose a mala) pero yo te acepto como eres y te mando luz". Esto me hizo pensar, ¿es que todo los seres humanos no tienen oscuridad o solo soy yo? Yo soy consciente de mi parte oscura, de mi parte salvaje y no la niego, la acepto y la abrazo porque forma parte de mí. Y no hace falta que nadie me manda luz, al iniciar el viaje por la oscuridad se nos presenta una divinidad y/o entidad que nos da la luz, llámese Isis, Hékate, Lucifer etc... etc... Ya que la luz fue dada a los hombres (iniciados).

Isis es una flama ardiente, ella es la luz de las estrellas, de la luna y del sol, ya que nos guía por la oscuridad y acepta nuestras decisiones. Quizás Isis y Hékate tuvieron el mismo origen, lo desconozco por completo, pero me llama la atención como ambas se complementan. Y sobre todo, me encanta el haber descubierto a una diosa Isis de la mano izquierda. Desde mi punto de vista la divnidad es la misma, pero lo que cambia es nuestra aptitud hacia ella, Bien es cierto, que casi todos empezamos con alabanzas y devociones hacia las divinidades, pero también es reconforntante como esta relación va cambiando a lo largo del tiempo, y parece que hay un punto donde se tiene que decir "basta ya" ante las pruebas "sin sentido" y donde se empieza a descubrir otra divinidad que nos lleva hacía la "autodeidificación del ser". Por este motivo, invito a mis lectores, a que si inician el sendero hacia abajo, el camino de la luna o el viaje al inframundo no tengan miedo, ya que Isis es una flama ardiente que nos da luz, nos acompaña y nos introduce a otras entidades para poder aceptar e integrar esa parte oscura.

Sé que muchos no estarán de acuerdo con esta entrada, o estarán sorprendidos ante mis palabras, pero simplemente comparto mi experiencia personal para dar luz si alguien se encuentra en una situación similar. Aunque yo misma me siento incomprendida por caminantes de ambos senderos, pero al fin y al cabo el camino espiritual es individual y cada persona lo vive de una forma diferente. Y mi experiencia no es igual a la de nadie, simplemente me dedico a andar mi propio camino, siendo consciente de lo que hago y aceptando las consecuencias de mis decisiones.

Que la Isis de la flama ardiente ilumine vuestros caminos.